GLIFOS
REVISTA VIRTUAL DE LA NEL-CIUDAD DE MÉXICO | Nro. 11 - MAYO 2019
 

ENCUENTROS DE BIBLIOTECA - PRESENTACIÓN DE LA REVISTA FREUDIANA NO. 84
La interpretación poética

Ciudad de México, 26 de marzo 2019

Para “saber hablar”
Edna Gómez Murillo

Sostener por 27 años una publicación en el mundo y especialmente en el campo de la orientación lacaniana, es un reto de cada día, podemos intuir entonces el deseo que se despliega para conseguir que una revista-libro logre difundir el discurso analítico produciendo efectos de transmisión en muchos lectores.

En su trabajo denominado Introducción de Scilicet como título de la Revista de la Escuela Freudiana de París, y guardando nosotros la debida proporción, Lacan apunta lo siguiente:

“Para todo autor sensible a la atmósfera de basura con la que nuestra época afecta todo lo que en esta sección no es estrictamente científico, por lo que se justifica con una ola creciente el término poubellication* que hemos lanzado, eso ya es salvar la dignidad a la que tienen derecho todos aquellos a los que nada obliga a perderla. Si para eso hay que pasar (…) por el sistema cloacal, que tengamos al menos las comodidades de la balsa.”[1]

Esto es un elemento a considerar en cuanto las publicaciones en la AMP: Publicar y hacer circular una publicación psicoanalítica, es tener que vérselas con los fenómenos de mercado… pero a nuestro modo, a nuestra medida, y Freudiana es uno de esos casos que logran un año y otro un saber hacer con el trabajo editorial, publicitario y de distribución. Algo similar a cómo la comunidad analítica se moviliza para colocar una gran diversidad de títulos en las Librerías de todos los eventos locales e internacionales. Judith Miller fue un potente motor de estas tareas.

Freudiana No. 84 tiene una especial relevancia por ser, en la serie, la que da cuenta del esfuerzo de permutación: Claudia González escribe por vez última la Editorial y elige, junto con su equipo, un tema de la última enseñanza de Lacan: la intersección poesía-interpretación y ofrecen el título de “La interpretación poética”.

En su Editorial, Claudia González, quien dicho sea de paso, brindó una entrevista para el número 10 de nuestra Revista Glifos, recuerda a Octavio Paz por su escrito El arco y la lira de 1956 cuando él contaba con 42 años. Exactamente estaba a la mitad de su vida y dijo que “la poesía revela este mundo, crea otro”. En ese mismo escrito, Paz agrega que la poesía es “Sublimación, compensación, condensación del inconsciente.”

Freud nos abre el camino de los sueños para saber que éstos son palabras en otro orden, palabras fuera del sentido común, violentando las lógicas clásicas y que quizá en ello es donde resida la figuración del cumplimiento de un deseo. Palabras acomodadas en extrañas redes, conteniendo significantes múltiples y simultáneos para compensarnos por el malestar en la cultura, en el lenguaje.

Aquel que habla tiene ya por este solo hecho, un lazo con la poesía. No es poeta cualquiera pero cualquiera puede conmoverse en los decires poéticos. Un hablanteser desplaza y condensa sus palabras, las elige de entre un universo de sonidos significantes para representar un poco de lo que lo anima o lo consume y para gozar en el cuerpo.

En la Revista, Estela Solano toma a Lacan para decir qué es el trabajo del poeta y por qué recomienda a los analistas dejarse orientar por él: “Lacan, nos confronta a algo del sentido que es diferente al sentido común que otorgamos a las palabras. Si S1 articulado al S2 es el mínimo requerido para producir un efecto de sentido, la novedad reside en que S2 no quiere decir que es el que viene después del otro a nivel ordinal. No debemos entenderlo así –como siendo el segundo-  sino como aquel que se desdobla en dos efectos de sentido. Es decir, que el sentido producido por S2 no es unívoco, es doble. Mínimamente doble. ¿Qué hace el poeta? El poeta anula uno de esos dos efectos de sentido. ¿Cuál? El del sentido común, me parece, el del sentido imaginario al que estamos pegados, el sentido de rutina. Anulado ese efecto de sentido produce un efecto de agujero. Es ahí donde está la novedad de la nueva concepción de la interpretación, en el efecto de agujero.” p.99.

Lacan lo dice de ésta forma: “El psicoanálisis es quizá una estafa, pero no es cualquiera –es una estafa que cae justo en relación a lo que es el significante, o sea algo muy especial que tiene efectos de sentido. También bastaría con que yo connote al S2 no por ser el segundo en el tiempo, sino por tener un sentido doble, para que el S1 tome su lugar correctamente (…) el peso de ésta duplicidad de sentido es común a todo significante. (….) a este respecto, el psicoanálisis no es más una estafa que la misma poesía.”[2]

“Pero –añade- la poesía puede fallar, cuando hay una voluntad de sentido es eliminar el doble sentido y lo que queda es el puro nudo de una palabra con otra.”[3]

Por su parte, Bernard Porcheret coloca en Freudiana lo siguiente sobre un posible proceder analítico: “En la experiencia analítica, el analizante habla, tropieza, está perturbado por sus propias palabras; el analista, que sabe lo que quiere decir hablar debe zanjar, cortar, para que este corte cambie la estructura de los objetos representados. Separación-corte,  este fue el efecto de la interpretación conclusiva de mi cura, acarreando una verdadera inversión topológica.” p. 40

Pierre Melengreau realiza en su aportación, una disección de la forma en que el poeta Francis Ponge escribe logrando introducir un vacío en la lengua ajustándose a la materialidad sonora y visual del lenguaje. Este poeta es referido por Lacan en el Seminario 24, debido a su método particular denominado con un neologismo creado por el propio poeta: r.e.s.o.n

Con este método de Ponge, dice Melengreau, “se tiene la impresión de estar a la vez en presencia del objeto y delante de su alteridad radical.”

¿Es posible capturar algo de este método para hacerlo operar en la praxis de la interpretación analítica? En todo caso, es un método de interpretación del mundo creado en la singularidad de este poeta, cada analista producirá su propia forma de interpretar. Podemos dejarnos orientar por los poetas, pero tal vez antes que aprender sus  métodos, sea importante dejarnos impactar por sus obras, esto es, vivenciar en el cuerpo el sentido y el agujero que quedan enlazados, articulados, produciendo una interpretación.

Para Pepa Freiría, la propuesta lacaniana a los analistas de orientarse por la poesía, le lleva a Hölderlin y en un momento llega a compartir con Heidegger una pregunta por el misterio del poetizar. Para Heidegger la lectura de los poemas de Hölderlin espera ser correspondida, “lo cual conduce por un camino que tiene su lugar de parada y fonda en la proximidad de los dioses huidos…” p. 66

Freiría plantea desde el litoral de la interpretación analítica lo siguiente:

“Esa figura lírica de los dioses huidos, que daría cuenta de un momento histórico (mítico) en el que los hombres deben decidir si aprenden a vivir sin dioses o inventan otros, hace resonar el lugar de una estancia vacía. Nombra y vela, cubre y descubre, para que cada cual decida qué hacer con eso.” p. 67

Por su cuenta Hervé Castanet afirma con el psicoanálisis, lo real de la contingencia y con ello -dice- “salimos del fatalismo de lo simbólico y de los ideales normativos –salimos del imaginario idílico donde la relación sexual se hace con el cuerpo sin la cabeza-. Una consecuencia: la invención y la reinvención. Pero estas no son muy amigas de lo real. Topan con él, lo padecen, consienten o no deducir de ello conclusiones –y una de ellas es justamente que la vida no es un sueño. A este real de la contingencia, llamémosle efecto de poesía y leamos justamente a los poetas.” p. 72

Hay un real que es efecto de poesía, una forma de articular las palabras, que deja al descubierto una ventana a la nada, como por casualidad…

Y de Estela Paskvan citaré el final de su escrito, como una provocación para que vayan a indagar cómo es que llegó ahí:

“También a lo largo de un análisis, es posible tirar del hilo de lalengua hasta encontrar su huella encarnada. Entonces al il  le corresponderá hacerse su sujeto.” p. 85

En la sección Intersecciones, Héctor García de Frutos toma a su cargo una elaboración acerca de la infancia en este siglo XXI; en ella hace un recorrido llevándonos, como Dante a Beatriz, por los diferentes lugares del infierno para los niños actuales…de ello propone incidir en la infancia contemporánea valiéndose de algo de la poesía:

“Contornear el sujeto encarnando el S2 al cual se puede dirigir un decir; también leyendo su lengua materna y dándole réplica. No es seguro que eso pueda saberse: de ahí el recurso a una poética de la interpretación. No el oráculo, ni las palabras bellas; sino una a-palabra Otra: un decir susceptible de conmover el cuerpo sin forzar al sujeto.” p. 123

NOTAS.

*término que resulta de la condensación de poubelle, tacho de basura, y publication, publicación. 

  1. Lacan, J., Introducción de Scilicet como título de la revista de la Escuela Freudiana de París, Otros Escritos, Ed. Paidós, Buenos Aires, 2012.
  2. Lacan, J., El Seminario, Libro 24, Inédito.
  3. Idem.