GLIFOS
REVISTA DE LA ORIENTACIÓN LACANIANA DE LA CIUDAD DE MEXICO | Nro. 4 - Diciembre 2016
 

SEGUNDA MESA REDONDA HACIA LAS I JORNADAS DE LA NEL CDMX ¿NI CONTIGO NI SIN TI? LO QUE DICE EL PSICOANÁLISIS DEL AMOR
23 de agosto 2016

¿Tiene el amor algo que ver con el saber y la verdad?
Carolina Puchet Dutrénit

Los análisis siempre se tratan del amor. Cuando alguien consulta a un analista durante las entrevistas preliminares se refieren a sus parejas, a sus padres, a sus hermanos, a sus hijos, incluso los amigos o jefes de trabajo. Y sobre cada una de estas relaciones se preguntan si los quieren o son ellos los que quieren más, si no los quieren o los han dejado de querer, si quieren a alguien más que a ellos. Es así que la pregunta cada vez es… ¿El otro me quiere?, ¿Cómo me quiere?, ¿Por qué no me quiere?, ¿Por qué me quiere?

Flory Kruger[1] en una entrevista en 2013 mencionaba que "el amor es un recurso del ser humano frente a lo que sí está en la naturaleza de cada sujeto que es la pulsión. Lo que diferencia al hombre del animal es que el ser humano cuenta con la palabra, habla, eso transforma el instinto en pulsión, de modo que en el animal hablamos de instinto y en el hombre hablamos de pulsión, se trata de una pulsión que tiene la característica de ser una pulsión de muerte o de destrucción, entonces el modo de regularla, de quitarle el tono mortífero, es de la mano del amor."

Entonces, como sabemos que es de la mano del amor que la pulsión puede ser regulada, los analistas tratamos de estar advertidos que esas preguntas nos involucran de alguna manera y que según sea el modo de respuesta puede o no ser el comienzo de un análisis. Pero ¿de qué depende que estas preguntas sean orientadas hacia una psicoterapia o hacia un psicoanálisis? Diría que es la posición del analista.

La posición del analista nos permite advertir que esa demanda de amor en forma de pregunta no debe responderse pero tampoco rechazarse, el amor de transferencia tiene que ver con una posición de escucha frente a ese sujeto que viene a contarnos su historia y que le interesa saber por qué sufre sin saberlo.

Ahora, se preguntarán ¿cómo se puede querer saber sin saberlo? La respuesta a esta pregunta tiene que ver con el amor. El amor de transferencia fue propuesto por Freud como eso que se repetía, era la repetición de otros vínculos puestos en acto en la transferencia con el analista. Lacan por su parte reformula esta propuesta y plantea el sujeto supuesto saber para dejar de lado lo imaginario de la transferencia e introducir algo de lo real. Es así que pone en el pivote de la transferencia al SsS para que ese amor que sostiene el análisis no sea dirigido a la persona del analista sino a ese no saber que tiene que ver con la pulsión del propio sujeto.

Lacan[2] lo dice de esta manera en la introducción alemana a sus escritos: "De ahí precisamente resulta que no hay comunicación en el análisis sino por una vía que trasciende al sentido, la que procede de la suposición de un sujeto al saber inconsciente, es decir, al ciframiento."

Para ambos, el amor de transferencia era necesario como motor de la cura pero rápidamente advirtieron que también resultaba un obstáculo por momentos. El amor permite que el sujeto le suponga un saber al analista y así habla, cuenta, un significante lo remite a otro. Sin embargo, no lo puede decir todo. Y es eso lo que escuchamos los analistas, el bla bla bla de la historia no es todo. Y es aquí donde la verdad entra en juego en el análisis. El analista escucha sabiendo que eso que dice el paciente siempre es una verdad a medias, una verdad mentirosa sobre su goce. La verdad es engañosa, cuestión que trabaja Lacan en el Seminario 17, cuando introduce el goce femenino. El otro goce que funciona bajo la lógica del no-todo, que no está limitado por el falo.

El encuentro con un analista significa entonces la posibilidad de hablar de amor de otra manera. Incluso diría da la posibilidad de amar de otra manera. Un análisis, a diferencia de la psicoterapia, te enseña que el saber más bien tiene que ver con el no saber, lo más íntimo pero al mismo tiempo irreductible, imposible de cada uno. Al mismo tiempo te enseña a saber hacer con la media verdad, con eso que nunca se podrá decir y que es lo más singular para cada sujeto.


NOTAS

  1. Entrevista a Flory Fruger El odio y amor se presentan como las dos caras de una misma moneda en El Litoral, viernes 9 de agosto de 2013. En http://www.eol.org.ar/template.asp?Sec=prensa&SubSec=america&File=america/2013/13-08-09_Entrevista-a-Flory-Kruger-en-El-litoral.html
  2. Lacan, J. "Introducción a la edición alemana de un primer volumen de los Escritos", Otros Escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, p. 584