GLIFOS
REVISTA DE LA ORIENTACIÓN LACANIANA DE LA CIUDAD DE MEXICO | Nro. 4 - Diciembre 2016
 

Ocúpate de Tu A(l)ma
Carmen García Rivera

Ocúpate de tu alma... Frase que se quedo por un tiempo considerable en mi pensamiento, en sus fundamentos neuróticos, que a diferencia de otros momentos me permitió ponerme al trabajo y no sólo consentir el goce. Desde un inicio me sentí convocada por el tema del amor, al leer el título de las Jornadas "¿Ni contigo ni sin ti? Lo que el psicoanálisis dice del amor", me preguntaba si podía decir algo sobre el tema, tras algunos tropiezos en la relación de pareja ¿Qué podía elaborar sobre el amor?

Asistir a algunas noches de Escuela en las que se conversó el tema me permitió armar aquello que tomó cuerpo de lo ahí dicho o escuchado. En estas líneas trato de expresarlo, partiendo de la frase que algo causó, que me cuestionó, "Ocúpate de tu alma", refiere Lacan sobre la posición que toma Sócrates frente a sus interlocutores en el Banquete, lo cito: "Como mucho, en cuanto analistas, podríamos decirnos lo siguiente. Si el deseo de Sócrates, como parece estar indicado en sus palabras, no es sino llevar a sus interlocutores a lo que se traduce llevado al extremo, en otro registro, como ocúpate de tu alma, entonces podemos pensar que hay que tomárselo en serio" (Seminario La Transferencia, pág. 207).

Lacan continúa, "Pero es cierto que lo que Sócrates señala de esta forma es, sin saberlo, el deseo del sujeto tal como yo lo defino, deseo del que Sócrates, de forma efectiva ante nosotros, manifiesta hacerse lo que debemos llamar ciertamente su cómplice... Porque el deseo en su raíz y en su esencia es el deseo del Otro, y es aquí, hablando con propiedad, donde está el resorte del nacimiento del amor, si el amor es lo que ocurre en ese objeto hacia el cual tendemos la mano mediante nuestro propio deseo hace estallar su incendio, nos deja ver por un instante esa respuesta, esa otra mano que se tiende hacia nosotros como su deseo" (Seminario La Transferencia, pág. 207).

¿Ocuparse de la propia alma?, será a partir del saber sobre el propio inconsciente que se puede hacer un viraje sobre la cuestión ¿Qué me quiere? Alcanzar un poco de aquello de lo que escuché y al cual Jacques Lacan refiere en su última enseñanza (Seminario XXI Los no incautos yerran...) en torno a un amor menos tonto donde lo más real que éste rodea, hace lazo a lo que en su lugar suple de la necesaria separación de goces que como puente imaginario en su ilusión (fusión) se instala.¿Amar de una manera menos tonta? Si ante mi queja incesante de ¿Qué quiere el otro de mi? y la vuelta de tuerca puntuada en mi análisis vectorizó ¿Y tu que quieres del otro?.

Como sacudida lo escuché -quedé sin palabras- más tarde intente ponerlo en la siguiente cuestión ¿El análisis posibilitó que ubicara que la pareja que me acompaña es mi síntoma? Y de eso no puedo desentenderme más. Entonces el amor por el saber sobre mi inconsciente que bajo transferencia hizo más soportable esa confrontación con el vacío, con eso que no hay más real, con eso que me acompaña en la relación con el otro. Sí, quizá era lo que hasta ahora había tratado de evitar, no podía nombrarlo mucho menos sostener mi falta. Fue en análisis que me permito saber un poco de aquello con lo que he tapado esa falta, saber un poco que en la relación de pareja, me invadía la creencia de que para amar soy toda. Presentado como una demanda insistente de nada. Situación que funcionaba con mi lógica del si todo se da, todo se pide, dejándome al final del lado del enojo, la insatisfacción, palabras subrayadas en análisis, que ponen de manifiesto que son algo de mi síntoma, lo que me acompaña, mi partenaire.

"Un Amor menos Tonto" como huella de las buenas que permiten avanzar ante lo sofocante y el desasosiego. Ya lo advertía Lacan en su Seminario sobre la Angustia, retomando lo siguiente: "Por el contrario, es precisamente para recordar ante todo que en la angustia el sujeto está, diría, asediado, concernido, interesado en lo más íntimo de él mismo…. A este propósito, he recordado la estrecha relación de la angustia con todo el aparato de lo que nosotros llamamos defensas…. que es precisamente del lado de lo real, como primera aproximación, que tenemos que buscar a la angustia como lo que no engaña".

La angustia que se encuentra en el medio del goce y el deseo, y que ante esa angustia "sólo el amor permite al goce condescender al deseo" (Seminario La Angustia, pág. 194). En este momento tras lo que identifico como angustia, intento advertir ese goce, algo del fantasma allí puesto como "toda te das todo pide" para que pueda dar un paso a una posición más del lado del saber sobre mi inconsciente y las consecuencias de leer el mundo con mi fantasma, ocupando mi alma en su puesta al trabajo. Advertida de mi lectura que no me deje siempre toda del lado del enojo o la insatisfacción reverso de yo gozo de eso, tener una oportunidad de amar, menos tonta, menos toda.


BIBLIOGRAFÍA

  • Lacan, Jaques. Seminario 8 La Transferencia. Paidós. 2003. Buenos Aires. Clase XII, Pág. 207.
  • Lacan, Jaques. Seminario 10 La Angustia. Paidós. 2006. Ibérica. Clase 14 del 13 De Marzo de 1963.
  • Lacan, Jacques. Seminario inédito Los no incautos yerran 1973-1974.